

El phishing consiste en un tipo de estafa digital que, desgraciadamente, está a la orden del día. Se trata de unos de los nuevos peligros que podemos encontrar con frecuencia en la web, sobre todo en estos momentos en los que el comercio electrónico es tan importante, las bancas prácticamente son digitales y las tarjetas de crédito son nuestra principal vía de pago.
Dicha estafa tiene como finalidad engañar y lograr que se les facilite información personal, normalmente, a través del correo electrónico o mensajes de texto, aunque veremos que esto puede llegar a ser más extenso. Pueden tratar de robarte tus contraseñas, números de cuenta o números del Seguro Social. Si consiguen esa información, podrían acceder a su email, banco u otras cuentas. Todos los días, los estafadores lanzan miles de ataques de phishing como estos, y suelen tener bastante éxito por lo que es importante estar atentos y cuidar donde dejamos nuestros datos.
Para poder evitar un ataque de este tipo es necesario protegerse lo antes posible.
Si ha contestado un email tipo phishing y ha facilitado datos personales y puede que un estafador tenga su número de Seguro Social, tarjeta de crédito, o número de cuenta bancaria, vaya a RobodeIdentidad.gov. Se trata de un recurso centralizado gratuito para ayudar a reportar y recuperar el robo de identidad. En este enlace podrá consultar los pasos específicos a seguir en base al tipo de información que perdió.
Si, por otro lado, piensa que ha hecho click en un enlace o ha abierto un archivo adjunto que le descargó un programa dañino, actualice el programa de seguridad de su ordenador. Luego active un escaneo.
Los efectos del phishing pueden ser variados, desde el robo de las credenciales para entrar en un servicio concreto, pasando por la sustracción de información más general para un posterior chantaje, además de conseguir los datos bancarios o de tarjetas para poder utilizarlas.
Sea como sea, la estafa es costosa, por ello, todos los integrantes de la red deben actuar para erradicar este tipo de acciones.
Hay tantas maneras como medios digitales de comunicación existen, pero los principales que encontramos son los siguientes, que incluso se pueden mezclar o apoyar entre ellos: