El IVA franquiciado es un régimen especial de tributación que permite a ciertos autónomos y pequeñas empresas aplicar un tipo de IVA reducido o exento en sus operaciones comerciales. Este sistema está diseñado para simplificar la carga fiscal y administrativa de los negocios con ingresos relativamente bajos. Se basa en la Directiva (UE) 2020/285 que entró en vigor en 2020, pero España aún no había puesto en marcha esta medida.
Reglamento: El IVA franquiciado se aplica a las operaciones de venta de bienes y servicios que realicen los autónomos que se encuentren dentro de ciertos límites de facturación.
Exención: Los beneficiarios pueden estar exentos de presentar declaraciones trimestrales de IVA y de realizar el pago del impuesto, lo que reduce la carga administrativa.
¿En qué casos te puedes acoger a la excepción del pago del IVA 2025?
Según la normativa europea, las pequeñas y medianas empresas y los autónomos que facturen menos de 85.000€ al año, podrán solicitar el IVA franquiciado.
Otros de los requisitos que se deben cumplir son:
No desarrollar actividades que se encuentren incluidas en el Anexo I de la Ley de IVA.
No haber realizado en el año anterior ni en este ejercicio operaciones sujetas a IVA a tipo superior o reducido.
Ventajas:
Simplificación administrativa: menos obligaciones fiscales y contables. No tendrás que incluir el IVA en las facturas, facilitando de este modo la declaración y el pago de impuestos para los pequeños autónomos.
Deberás realizar únicamente una declaración anual que se presenta a principios de año.
Podrás ofrecer precios más competitivos. Los autónomos que se dirigen al cliente final podrán ofrecer los servicios y productos entre un 4% y un 21% más baratos al no incluir el IVA en las facturas.
Desventajas:
No se podrá deducir el IVA soportado. Una de las principales desventajas de este régimen es que el franquiciado no puede deducir el IVA soportado en las compras de productos y servicios. Aunque los franquiciados pagan el IVA y el recargo de equivalencia a sus proveedores, no pueden deducir ese IVA de sus ventas. Esto implica que el franquiciado no puede recuperar el IVA que paga por los productos que adquiere, lo que aumenta el coste de sus operaciones.
No se podrá superar el ingreso específico.
Como vemos, el IVA franquiciado es una modalidad que está diseñada para aligerar los procesos burocráticos que soportan las pymes y los autónomos. Todavía se tienen que ultimar los detalles de la ley, pero lo más seguro es que quien se quiera acoger a ella, deberán presentar las facturas y los ingresos que confirmen que cumplen con los requisitos de facturación.
Sectores exentos de abonar el IVA en 2024
Profesionales del sector educativo: quedan exentos quienes trabajen en centros públicos, privados o impartan clases particulares. Por ejemplo, centros de idiomas, formación profesional, institutos o universidades.
Sanitarios: se incluyen a profesionales como médicos, farmacéuticos, logopedas o psicólogos. Sin embargo, sí deben tributar aquellos que se dediquen a la investigación, ensayos clínicos, cirugía estética no relacionada con accidentes, pruebas biológicas o análisis de ADN sin fines terapéuticos.
Creadores y traductores de obras: aquellos que contribuyan en una obra literaria, teatral o composición musical, siempre que exista una aportación personal a la creación. No obstante, si la obra se entrega a un cliente sí se debería incluir el IVA ya que no se va a considerar una prestación de servicios sino una entrega de bienes.
Periodistas, gráficos y fotógrafos: están exentos quienes colaboren en medios escritos, tanto en Internet como en papel. Sin embargo, quienes trabajen para blogs, redes sociales, radio o televisión sí tendrían que incluir el IVA.
Intermediarios financieros: autónomos que medien en operaciones como préstamos o letras de cambio también están exentos de incluir el IVA.