
Las empresas necesitan de sistemas funcionales que les faciliten los procesos de gestión de su actividad. Dado el gran número de pymes y autónomos de nuestro país, surge la necesidad de desarrollar sistemas ajustados a su demanda que sirvan de forma práctica a mejorar su productividad. De esta forma, los software de gestión se van adaptando mediante nuevos módulos y actualizaciones al día a día de las empresas.
Los ERP comienzan a desarrollarse en los años 40, cuando durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno estadounidense tuvo que buscar la forma de gestionar los recursos materiales que demandaba el ejército. Más tarde siguieron su ejemplo las compañías manufactureras y fue finalmente en la década de los 90 cuando las empresas comenzaron a requerir sistemas que apoyaran la gestión empresarial. De esta forma, surgen los sistemas empresariales integrados o ERP.
Se definen como una solución informática integral de planificación de recursos y de gestión de la información que tiene como objetivo satisfacer las necesidades de la gestión empresarial. Es, al fin y al cabo, un paquete de software que permite a las empresas evaluar, implementar, automatizar, integrar y gestionar de forma eficaz las diferentes operaciones que se presentan en éstas. Estos sistemas están formados por unidades independientes denominadas módulos. Dichos módulos se complementan para dar lugar a un programa completo que cuenta con todos las funcionalidades necesarias para gestionar tu empresa.